Autoproclamamiento Truman
El autoproclamamiento Truman consiste en la afirmación por parte de un sujeto de su condición de protagonista de un orquestado espectáculo mundial (televisivo o no) según el cual cada persona que interviene en su vida no sería más que un mero actor contratado por la productora de dicho espectáculo para crear una ilusión de realidad en su artificial e ilusoria existencia. Toma su nombre de El show de Truman, famosa película estadounidense protagonizada por Jim Carrey en 1998.
El nuevo y quimérico Truman suele tomar conciencia de su condición a partir de lo que interpreta como una sucesión de acontecimientos negativos o risibles en su vida. Algunos autores ligan también este concepto al denominado Llorón.
El sujeto que se autoproclama Truman no duda en ofrecer dudosos argumentos que respaldan su visión de la realidad social. El mayor problema, que rivaliza en complejidad con las más intrincadas paradojas de la filosofía griega, se da cuando un pretendido Truman se disputa su condición con otro pretendido Truman. En ese caso el argumento aportado por ambos en la defensa de su condición es la frase "yo sé que no soy actor, así que tú debes serlo".